miércoles, 17 de junio de 2009

¿Dónde están las Violetas?


Una visión de futuro me lleva a ver hacia mis congéneres femeninas, las veo a muchas de ellas sumidas en su mini visión del mundo, las veo estudiar, las veo trabajar, las veo comprar, las veo cantar en karaokes, las veo ver programas de farándula, las veo comprando la marca top de “moda”, las veo comer en uno que otro lugar, las veo haciendo gimnasia, pilates y cuanta “nueva tendencia” aparezca. Pero una cosa se me atraviesa en plena mente, no las veo soñar, no las veo asumiendo su rol esencial, no las veo con las ilusiones iniciales, no la veo aprendiendo el valor real de las cosas, sino mas bien las veo comprando en la esquina lo que necesitan, sin intentar hacerlo con sus manos, no las veo que el ímpetu que siempre he visto en una de ellas.

Bajo esta visión las veo inversas en sus miniproyectos, intentando a ser trabajadoras, ser hermanas cariñosas, ser tías abnegadas, ser hijas amables, ser buenas pololas, pero no me dejo de preguntar, ¿Dónde están ellas?, ¿Dónde están las que sueñan?, donde están esas que dejan de lado su pulcritud de damas y también señoritas y se abalanzan a perder la compostura totalmente por algo que cree necesario, ¿donde están esas cuyo feminismo va más allá del siempre bien elaborado discurso?, será que la vida moderna con su ajetreado modo de vida autoimpuesto, las ha hecho dejar de ver mas allá de lo realmente bello, será acaso que el avance de la tecnología y herramientas sociales como facebook, blogs y otros, está haciendo a las mujeres menos femeninas o sólo nos esta enseñando a ver como aquellas mujeres que se veían más llenas de valor y seguras de si misma, al enfrentar temas tan cotidianos como el amor, sexo, familia se descoloca y en lugar de ello prefiere “tirar”, “atinar”, “escriba aquí su vocablo”, será que la vivencia en una urbe cosmopolita ha hecho en ellas estragos creando algo así como la cultura de lo desechable. ¿Será acaso que el mal encuentro varonil, les ha cortado en cierta forma su ímpetu de soñadoras?, no me dejo de preguntar ¿Con que clase de esperpento varonil se habrán cruzado para quedar así?

He observado por diversos lugares, que ante un fracaso se reprimen, se ocultan en lugar de ir hacia delante, evitan hablar del tema y causa de su fracaso, ¿Dónde se ocultan los sentimientos?, ¿Alguien puede ocultarlos realmente?

¿Dónde están las Violetas parras?, ¿Dónde están las Gabrielas mistral?, ¿Dónde están las Rebecas matte?, ¿Dónde están las Marcelas paz?

Hoy más que nunca valoro y cada día más la bufanda de color verde ópalo y letras rojas que me regalaste.

1 comentario:

Luis Alberto Loyola dijo...

Pronto, soñar dejará de ser gratis, así es que somos partícipes de un privilegio....mmm no creo que las mujeres dejen de soñar a pesar del mundo post-moderno en que vivimos, el problema es más de fondo aún, y no es de genero, sentimos que los sueños son distantes, que no hay relación entre lo onírico y lo real y dejamos de perseguirlos. Y un sueño, cuando permance como tal, un sueño, es un cuchillo filoso que nos atraviesa, sólo la posibilidad de realización genera felicidad.
BUEN POSTEO MANOLETE!!!!